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lunes, 3 de mayo de 2010

La XIII Feria Internacional del Libro: una invitación al impulso cultural que demanda mejores ofertas.

Visitantes a feria del libro


La Feria Internacional del Libro, la cual tiene sus orígenes a partir de 1950, es el máximo evento cultural e intelectual que desde 1997 se viene celebrando ininterrumpidamente en República Dominicana.

A pesar de los altos precios que registran los libros, año tras año, miles de personas acuden a este magno evento a comprar obras de sus autores favoritos, unos para ejercicio intelectual y otros para ampliar sus conocimientos.

El feriado pautado para cada 23 de abril de cada año, como solicitó su ideólogo; el pastor evangélico y librero Don Julio Postigo, alberga decenas de personajes ligado a la cultura de más de 50 países. México, Cuba, Puerto Rico, España, Argentina, Chile, Haití, Venezuela, entre otros, son de las naciones que exhiben pabellones atestado de libros, relacionados con la cultura y costumbre de ellos.



La fecha del 23 de abril fue escogida

para conmemorar el entierro del

Cervantes en 1616, autor de la obra

cumbre de la literatura española,

Don Quijote de la Mancha


Desde su internacionalización, hace 13 años, esta actividad acapara la atención de los medios masivos de comunicación, ministerios públicos, Organizaciones No Gubernamentales (ONG), universidades, escuelas, iglesias y todas las instituciones que promueven el conocimiento, por lo que es notorio el movimiento de miles de estudiantes procedentes de diferentes regiones del país, en especial los capitaleños.

A partir de sus inicios, cuando era Feria Nacional del Libro, la celebración de esta actividad ha tenido diferentes escenarios, siendo los más recientes La Plaza del conservatorio, como lo designó en 1997 el actual ministro de cultura José Rafael Lantigua, hasta el 2004. Desde el 2005, se ha estado celebrando en La Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte. Los encargados de montar el evento argumentan desde entonces que esta zona posee un área verde mejor conservada, mayor cantidad de salas, museos y edificaciones destinadas para la cultura.



Países invitados desde 1998
1- España (1998)
2- México (1999)
3- Francia (2000)
4- Chile (2001)
5- Venezuela (2002)
6- Cuba (2003)
7- Puerto Rico (2004)
8- Italia (2005)
9- Argentina (2006)
10- Colombia (2007)
11- Asociación de Estado del Caribe (2008)
12- Brasil (2009)
13- México (2010)

La feria Internacional del Libro escoge cada año una nación como país invitado de honor y se dedica a un movimiento literario o a una figura importante de las letras. Siendo España la primera nación escogida, en 1998, secundada por México, país invitado nuevamente para esta feria del 2010. Entre los autores resaltados desde su internacionalización se encuentran: la Generación del 48, Pedro Mir, Juan Bosch, Manuel del Cabral, Pedro Henríquez Ureña, Eugenio María de Hostos, Pablo Neruda, Aida Cartagena Portalatín, Marcio Veloz Maggiolo, Franklin Mieses Burgos, Emilio Rodríguez Demorizi, y Freddy Gatón Arce.

Con el reconocimiento a Hostos y Neruda, se rompía el esquema de resaltar únicamente escritores nacionales. En el caso Portalatín, fue la primera la primera mujer de letras en ser reconocida, porque todos son de género masculino.

Reacción de los consumidores.

Algunos líderes de la opinión pública y personas que se trasladan hasta el feriado, se quejan de que los precios no están aptos para los bolsillos de la mayoría que visita la Plaza de la Cultura. Muchos argumentan que los precios de los libros deberían ser más flexibles para que haya una mayor demanda de  este material de aprendizaje.

La generalidad prefiere gastar sus escasos recursos en refrigerios y comidas, y no en los encarecidos libros. “Vengo todos los años a comprar entre 5 y 6 libros, pero ahora compraré 2. Es que un libro que en el 2008 costaba 300 pesos, ahora cuesta 600”, expresó con una sonrisa sarcástica, mientras se secaba una chorrera de sudor, Cecilia Peralta.

Es urgente que los encargados del montaje de la feria, las librerías (Cuesta –Centro, La Trinitaria, La Hispaniola, Disesa, Mateca, Casa Cuello, etc.) y las casas editoriales (Susaeta, Santillana, Larousse, Pearson, etc.) lleguen a un acuerdo en el que convengan disminuir los costos, ofertando precios asequibles. ¿O no es una feria?

sábado, 17 de abril de 2010

La UASD, ¿universidad o mercado?




Cientos de negocios, tanto formales como informales, rodean por los cuatro costados el exterior de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).


Para cualquiera que no conozca el entorno de la UASD y lo ve por primera vez, puede llevarse la impresión de que dentro hay un residencial y fuera una especie de mercado modelo, en el que se vende desde una libra de arroz hasta un collar.


Frituras, fruteros, fantasías, heladerías, hamburguesas y sitios para el expendio de alcohol son apostados estratégicamente en locales o las calles con las que la universidad más vieja del Nuevo Mundo limita, para aprovechar el continuo desplazamiento de personas que estudian en esta institución educativa.
Los informales: venduteros, tarjeteros, limpiabotas, coqueros, chineros, yaniquequeros, fruteros, etc., prefieren colocarse próximo a las puertas de entrada y salida con el objetivo de que sus productos puedan ser vistos por los miles de estudiantes que de lunes a sábado acuden a la alta casa de estudios a nutrirse de conocimientos, pero también de los alimentos que estos padres de familia les ofertan.


Cuando los vendedores son cuestionados sobre su colocación en los alrededores de la universidad, confiesan que aquí tiene la posibilidad de ganarse la manutención de su familia sin mucho esfuerzo y consistentemente.


Para Frank Romero, de 33 años y residente en San Cristóbal, vender chinas y manzanas le resulta más beneficioso que ser empleado en cualquier empresa de salario por encima del mínimo. Señala que “pica” diariamente entre 700 y 800 pesos, promediando un ingreso mensual de 19 mil pesos. Además, expresó que no siente la presión de ser despedido en un país donde el desempleo se ha convertido en una costumbre para más de un millón y medio de dominicanos en edad de trabajo.


La mayoría de los “buscavidas” como se le dice popularmente respondió afirmativamente a la pregunta de si están organizados o de si son supervisados por las autoridades competentes como la Alcaldía del Distrito Nacional. Aseguraron que no han sido movidos por más de 8 años, y que la última vez que lo hicieron, éstos actuaron voluntariamente durante la construcción del Metro de Santo Domingo.


Los estudiantes, por su parte, dicen que no les molesta el hecho de que estas personas se ganen el sostén de sus familias en actividades como las que realizan en las inmediaciones de la UASD.


Casi todos los abordados opinaron que esta realidad que se ha vivido por décadas en la institución de educación superior no les fastidia, y que por el contrario, le gusta que esto suceda, ya que a veces, tienen hambre o sed y no se mueven a sitios lejanos, porque lo que necesitan para saciar ambas cosas está a su lado.


Debemos recordar que la población estudiantil uasdiana está constituida por personas de diferentes niveles económicos, de escasos recursos en su mayoría, por lo que no cabe duda de que aplican un axioma de mercadeo empírico: “aunque sea por primera vez, el cliente va donde más barato vendan”.

viernes, 26 de marzo de 2010

Entre la indiferencia y la miseria Valiente se levanta


Durante el trayecto a nuestra derecha se levantaba majestuoso, como siempre, vestido de azul y chapoteando su salado rocío que brota al estrellar sus alegres aguas contra los arrecifes que lo bordean. En el lado contrario, un contraste manifiesto matizado por la miseria, indiferencia, polvareda, arrabales que se expande por más de un kilómetro hacia su interior; esto es la comunidad de Valiente.

Al desplazarnos por las calles, con dos fundas de supermercado en sus manos, una sonrisa de conformidad y satisfacción y sus zapatos casi gastados al moverse rutinariamente entre rocas y polvo, Altagracia López, de 67 años nos dice: la necesidad de tener mi propio hogar fue lo que me trajo en el 2000 hasta este sector.

Este barrio se fundó hace unos 15 años, y a pesar de las necesidades que caracterizan al barrio, su población crece presurosamente. Y no es para menos, en un país como el nuestro, en el que la indolencia y la irresponsabilidad de quienes nos han gobernado, la crisis económica crónica que históricamente hemos padecido y que trae como consecuencia el desempleo y la falta de oportunidades para las personas más necesitadas, resulta muy entendible la situación que se aprecia en un sector que ya va por su tercera etapa, y que de 42 calles, sólo 1 esté en condiciones de ser transitable.


“No vivía aquí para el ciclón George,
pero vi como éste arrasó las casitas
que había en aquel entonces”.

Los residentes de la barriada llegaron hasta la zona, porque los solares para construir viviendas, en 1995 cuando se fundó Valiente, se obtenían a precios bajos y en muchos casos gratuitamente. Es así como ha resultado más fácil para los moradores construir sus humildes moradas y evitar las muy costosas rentas en la ciudad.

Entrando en contactos con esta sección de la muy turística Boca Chica, vemos que tanto Obras Públicas y Comunicaciones como la alcaldía de la localidad han construido escasas obras de infraestructura, por lo que el sitio es bastante frágil en caso de que un fenómeno natural lo impacte.

El deterioro de las calles, la falta de tendido eléctrico y de redes telefónicas, el mal estado de las viviendas, la delincuencia y el desempleo son los factores que indican que esta localidad requiere el auxilio inmediato de las autoridades competentes.

Estado pésimo de las calles

A pesar de la relativa densa población de Valiente, aunque no hay datos estadísticos exactos de sus habitantes hasta el momento, más el rol importantísimo que juega el transporte público en cuanto al desplazamiento de personas internamente como hacia la ciudad, sólo la Calle Principal está apta para el movimiento vehicular

Calle de Valiente


Residentes del poblado y la junta de vecinos dicen que han acudido a las autoridades correspondientes: alcalde municipal, alcalde distrital y Obras Públicas y Comunicaciones, pero que estos únicamente hacen promesas y se acuerdan del lugar cuando hay campaña electoral.

“Ni el ayuntamiento ni el gobierno central vienen a enterarse de los problemas del barrio, nada más para las elecciones porque necesitan los votos de uno”, con una sonrisa y un rostro de frustración se expresó Gregorio Martínez, quien lleva residiendo 11 años en Valiente.

Otros se quejan de que el polvo que se levanta en tiempo de sequías provoca enfermedades pulmonares (neumoconiosis) y agrietamiento de la piel.

Falta de tendido eléctrico y redes telefónicas

La comunidad de Valiente, desde el punto de vista comunicacional y eléctrico, es sumamente sensible. Los cables de electricidad y las líneas telefónicas sólo alcanzan hasta la primera etapa, quedando la mayor parte del vecindario sin ambos servicios.

En la zona donde no llegan las redes para teléfonos, algunos moradores apelan al teléfono de baterías y una gran mayoría al teléfono móvil, pero que en caso de una emergencia, por la lejanía, puede perder señal y el pueblo no tener una respuesta inmediata de los cuerpos de auxilio.

En el caso del servicio eléctrico, cuando miramos hacia el cielo, vemos como se entretejen los cables que los lugareños utilizan para llevar la electricidad desde muy lejos y así poder alumbrarse. “Aquí han venido funcionarios de la CDEEE (Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales) y del PRA (Programa de Reducción de Apagones), pero solo nos quitan los chelitos, se van y no regresan más” afirmó Cristino Pérez de los Santos.

Viviendas inhóspitas

La tragedia de este sector se pone de evidencia cuando observamos que de cada 10 viviendas, 6 no han sido terminadas. Pero, las familias que viven aquí ponen poca atención a esta realidad y se cobijan en sus hogares, a sabiendas del peligro que significa estar en una casa sin terminar por las enfermedades que producen las picaduras de insectos, el paso de un huracán o los derrumbes que un terremoto pueda ocasionar, el acecho de los ladrones que constantemente atacan las casas en construcción, porque son inseguras.

La vulnerabilidad de las viviendas representa una amenaza potencial para Valiente. Precisamente, los residentes narran como quedo el vecindario cuando el huracán George impactó el país en septiembre del 98. “No vivía aquí para el ciclón George, pero vi como este arrasó las casitas que había en aquel entonces”, expresa Altagracia López con un rostro cargado de recuerdos que la llevan a ese triste escenario.

López afirmó, con un gran entusiasmo, que el hecho de tener su propia vivienda la trajo a vivir a esta comunidad y así no pensaría más sobre lo triste que es llegar a viejo y no tener un domicilio en donde podamos estar tranquilo, sólo en espera del llamado de Dios.

Aunque ella no fundó el poblado, sostiene que ha estado visitando el lugar desde que apenas había algunos “ranchitos”, y que la diferencia es inmensa en comparación con 12 años atrás. “Esto era dos o tres casitas de madera que el huracán George las derribó, pero si te fijas ahora son muchas y la mayoría son de concreto”.

Delincuencia

La mayoría de los moradores dicen que la delincuencia ha disminuido bastante, si se compara con la del 2008 y 2009. Para estos años la policía ejecutaba extrajudicialmente entre 5 y delincuentes de la zona. El cuerpo represivo mantenía una persecución constante de delincuentes que perturbaban la paz y la tranquilidad del barrio.




Destacamento de Valiente


Las personas abordadas, para que dieran sus opiniones al respecto, coincidieron que la delincuencia ha disminuido no por el trabajo de los policías asignados a este sitio, sino porque se han marchado a otras zonas, y que los pocos que quedan, se vinculan con los uniformados.


El teniente, Carlos Williams Valdez, encargado de vigilar la barriada, tiene una opinión muy distinta a las anteriores. Sostiene que todavía se producen actos delictivos a tomar en consideración. “Aquí secuestran a personas y violan mujeres continuamente”.

Desempleo


Valiente, con una población que ronda los 6 mil habitantes, posee un índice de desempleo muy alto, opinaron algunos de sus pobladores. Dicen que éste es uno de los operadores que inciden en el incremento de la delincuencia.

Muchos de las personas que contactamos expresaron su preocupación por la falta de empleo que afecta al país, y en especial al sector. Entienden que éste es una de las principales causas que estimulan a los jóvenes a delinquir.

La actividad productiva es bastante limitada y solo en su arteria principal hay un precario movimiento de comercialización, impulsado principalmente por los colmados y los lugares para el expendio de bebidas alcohólicas, y estos no son fuentes masivas de empleos

Educación y otros


Sin embargo no todo es oscuro en el desenvolvimiento de las personas e instituciones que conforman la población. Una gran parte de éstos afirman que la educación funciona con mucha efectividad. Hay tres escuelas Las Hermanas Mirabal, Casandra Damirón y el Liceo Doctor Darío Gómez. Que reciben, regularmente, los libros de textos que los estudiantes necesitan durante el año escolar.

Otras de las instituciones que efectúan una labor encomiable son las parroquias cuyos frailes y ministros se mantienen interesados por la problemática de los vecinos.


A pesar de la escasez de recursos económicos y la ineptitud de los gobiernos de turno para actuar ante tan dramática situación de vida de esa comunidad en crecimiento, con el trabajo mancomunado de sus habitantes, Valiente se mantiene luchando para alcanzar su desarrollo